Old fashioned collections. The remixes - Second coming

Inmolación

La noche cerrada.
Su oscuridad hirviente y exaltada.
Los relámpagos dominan el cielo,
ofician de estrepitosas y fugaces lámparas
en este crepúsculo asfixiante.

Mi ser en medio
de un jardín en tinieblas.
El viento casi me ahoga
y flagela su frío mi cuerpo,
mientras se va colando
entre los andrajos
que me visten.

Mi voz...
tan sólo unos segundos
y recuperará su tono.

Brilla el sol blanco de los poetas
que asciende a media noche.
De las colinas alrededor,
bajan con premura
los luminiscentes ríos
que nutren a la estirpe
de mi mismo nombre.

La historia que concluye todas las historias.
El relato
del muerto inmortal.

Ya no derramaré lágrimas
sobre las páginas de mis cuadernos.
Soy un cronista,
el profeta de aquellos
que me confiaron su verdad.
Mi voz es la de todos los que florecieron
en la tierra de este hombre
y es mi misión
rescatarlos del tiempo.

No hay orquestas que acompañen mi rito.
No hay escriba que atestigüe
estas maravillas nocturnas.
Solo en un mundo gris,
con la compañía de estas flores
que me ensalzan en su nobleza.
Su vida me han regalado
luego de muertas.
Es tiempo que les otorgue
mis alas
para renacer.
La pluma de mi predilección
he arrojado al suelo,
la tinta negra con la que hube escrito
se escurre en la tierra
llevándose el dolor.

El astro platinado de los hechiceros
se posa en su cumbre
y eleva su espíritu
tan alto como un dios,
volcándose entero
en este jardín de memorias.

Mis anillos destellan
y mis ropas se renuevan
como las de un príncipe de las palabras
que se engalana para desposarse
con su destino de desacato.

Los lobos del norte
son los únicos que responden
a la sinfonía universal
de la unión común
de todo el cosmos aquí.

Las aguas místicas
que asilan a la juventud perpetua
en galaxias distantes
se hacen energía pura
y llegan hasta mí
en forma de versos,
la fuerza para escribirlos con mi sangre
y regar con ella los retoños
que me veneraron primero.

Cada semilla germinará
y se hará prodigio
en este suelo milagroso
con la misma rapidez
que el prieto loto de mi consciencia
se abre para darme luz.

Las hadas se han disfrazado de luciérnagas
e invaden todo el campo.
Han venido a llevarse
el libro de las memorias
que acaba de conmutarse con mi espíritu.
He guardado en su última página
la pluma de mi arte
y la esencia de mi alma.
¿En qué me convertiré? 


Comentarios

Entradas populares de este blog

La reina de la noche

Recuentos del cazador