Queremos las porno extranjeras subtituladas

Esta nota no tiene trampa. O, mejor dicho, su título no la tiene. Queremos que las porno extranjeras tengan subtítulos en nuestro idioma, y lo queremos de verdad.

Por supuesto, muchos dirán: “¿y para qué quieren los subtítulos…? Como si eso importara”. Sin embargo, señores, sí importa. Sucede que no solamente miramos películas de este género para tocarnos. Eso es sólo una parte; es más: es una parte prescindible. Un film porno no deja de ser un film, y, por lo tanto, debe ser evaluado y apreciado en su integridad. Sin los subtítulos, es imposible seguir la trama de la película, alcanzar la posible profundidad de los guiones o la falta de talento de los redactores. Saber qué están diciendo los actores es esencial para compenetrarnos con los personajes, para hacernos una idea de lo complejo de la representación, para poseer una noción más acabada de lo que está sucediendo, de las pistas que nos dan las palabras acerca de lo que va a acontecer o lo que no.

Imaginémonos por un momento que estamos mirando un documental sobre “focas”. Vemos a un tipejo muy abrigado en medio de un ambiente por demás helado y hermoso. Escuchamos a medias el nombre científico de la especie en cuestión y el relato de sus hábitos normales. Todo eso mientras vemos al docto caminando sobre la nieve (o el hielo, según dónde se encuentre). Le prestamos atención al achuchurrado pájaro que se ve volando a lo lejos y a los accidentales tropezones del camarógrafo (que no se sabe con qué se choca porque no hay absolutamente nada en rededor). Sigue hablando el experto y… Un momento, ¿y las focas? Exacto, no vemos a las focas en un documental en el que deberían ser las protagonistas. Algo similar ocurre con los subtítulos en las porno. Sin ellos, nos perdemos una pieza clave en el mecanismo. Vemos a la rubia follada, pero no el “más fuerte” en la parte baja de la pantalla. No podemos gozar con la esplendorosa (aunque trillada) “pija” en cinco idiomas o con los más o menos elaborados epítetos para referirse a la agraciada “cajeta” (o “cageta”, según se mire).

Sí, lo sé, hay películas que están traducidas. Sin embargo, todos estamos en conocimiento de los innumerables videos (cortos, largos, on-line, para descargar, para el torrent, etc., etc., etc.) que circulan por internet y, lamentablemente, la mayoría no está subtitulado. Sólo los que entienden realmente lo que estoy diciendo sabrán que mis palabras están sumidas en la mayor de las tristezas. Sin los subtítulos, esa piedra basal, esa roca madre, ese tugurio donde todo puede suceder, el film se va descomponiendo. Nos terminamos quedando con una copa vacía, con una escena donde el orgasmo no es inteligible, donde la pasión no se traduce en palabras castellanas y hay que deducirla de los sonidos que genera el sexo oral.

Es frustrante y, sobre todo, es un atentado a la imaginación. Claro que las porno dejan lugar a la imaginación, y mucho. No sólo me refiero a aquello que comenzamos a elucubrar a partir de la experiencia que nos legan, sino lo que dibujamos en nuestras cabezas mientras estamos mirando esos ejemplos del séptimo arte. Y aquí entran a jugar los subtítulos. Solamente a través de ellos podemos disparar como nunca nuestro potencial escondido, son ellos los que completan la fórmula liberadora que constituye una porno, son los que nos dan letra.

Quizás no sean expertos en el asunto y, la verdad, yo tampoco lo sé todo. A pesar de eso, es preciso que entiendan el peso de esas blancas frasecitas debajo de los jugosos pezones de la estrella. Nos dan un marco, nos confirman lo que estamos viendo, son testigos del inigualable coito y todas sus variantes.

Ruego al dios de las productoras porno para que apoyen este pedido, pues los subtítulos son imprescindibles.

Por todo lo antes dicho… ¡Queremos las porno extranjeras subtituladas!

Comentarios

  1. "para poseer una noción más acabada de lo que está sucediendo"

    JAJAJAAJAj xD
    Si, me río de tu indignación.

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  2. expone usted la razón misma por la que cualquier comic o manga porno (o hentai, si nos ponemos técnicos) resulta inleible si el lenguaje no se comprende. más allá de las imagenes (si, muy buenas, muy gráfico todo) necesitamos las palabras, las divinas palabras.
    y al que se crea superado de esto, no me queda más que tildarlo de animal.
    a los que duden de su espacio en el espectro, les sugiero la siguiente prueba: tomese un comic de digmaos, milo manara en su idioma original (dando por sentado que no habla usted italiano. si lo hace, busque un doujinshi japonés RAW), y trate de superar las tres páginas.
    el horror.


    siempre a la altura de mis espectativas y más usted, hermano querido.

    afectuosísimos saludos

    jonessy

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  3. Esperaba ansioso su comentario, pues sabía que nadie me entendería mejor. En efecto, cualquiera que no comprenda el reclamo o se crea capaz de pasar de los subtítulos, es un animal. Y vaya si hay animales sueltos por ahí.

    Muchas gracias, mi querido hermano.

    Un abrazo.

    Hen

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