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Ilusión

"Me gustaría que un día me escribas vos".

Sí?
A mí también me gustaría.

Me gustaría decirte
lo mucho que me gustás.
Contarte todo lo que me devolviste,
incluidas mis inseguridades.
Las que estaban despiertas
y todas las que oscurecían dormidas.

Me encantaría confesarte
que un halago tuyo
alcanza para que me sonría.
Que espero tu palabra,
cada día,
sólo para seguir creyendo
que algo más te intereso.

Me gustaría decirte
que ya te compuse varios poemas,
que un beso solo lo recordé mil veces
y que otras tantas te imaginé
yendo mucho más allá.

Te sorprendería
lo bien que hacemos el amor.
Me encantaría que fuese real,
tangible.
Me encantaría decirte.

Me gustaría un día escribirte yo
y que te quedes vos
con la cabeza dando vueltas.

Por qué escribís?
Por qué estás?
Por qué insistís?
Por qué te sigo el juego?
Por qué de vos no me molesta?
Por qué de vos es lo único que espero?

Por qué no cogimos y ya?
Por qué mierda se te ocurrió invitarme dormir
y nada más?
Decime en qué momento
pen…

Ensueño: Te animás?

Te animás a encontrarme
en un abrazo de ternura
entre las mismas sábanas
que prendimos fuego?

Te animás a ignorar las cenizas,
la incandescencia espontánea y risueña,
de las brazas que todavía reviven?

Te animás a arriesgarte
y a que te guste ese lado?
A robarme la almohada,
a que te destape mientras dormís?
A verte el rostro dormido?
Así, indefenso,
despojado de las corazas,
sin maquillajes ni ficciones.

De verdad?
De verdad te vas a animar a que te vea dormir?
A que te susurre una canción
o te escriba una?

Y si no hacés pié
y te terminás ahogando
en la inmensidad de mi pupila?

Te animás a mitigar
el maltrato de tus turnos
y el trabajo que me tiene harto?

Te animás a desvestirme con los ojos cerrados
y a ver cómo me cambio con la luz prendida?
A mostrarme tu cara con la persiana alta
y tus dientes después de la primera sonrisa?

Te animás a darme un beso de noche
a pleno mediodía?

Te animás...?
O a qué te animarías...?

Y si te beso sólo con mis labios?
Y si te beso el cuello sin agarr…

Soy

Estábamos en un entorno de oscuridad absoluta. Apenas si se escuchaba un goteo arrítmico algo lejos y se podía oler una pizca del perfume a sal.
Y veíamos, los dos veíamos. No importaba qué tan honda fuera la tiniebla… si siempre nos habíamos encontrado allí.
Yo caminaba callado y lentamente en un semicírculo que lo tenía a él como su lejano centro. Estaba el lord sentado en una roca, inclinado hacia adelante, con su brazo derecho descansando sobre su pierna y el otro sobre la empuñadura de su espada, cuya punta se hundía en el suelo rocoso. Estaba quieto y me miraba. Sus labios no se movían, pero podía sentir esa sonrisa más allá del gesto físico. La insignia poderosa, invisible, pero casi tangible, de seguridad y confianza, de certeza. De la certeza de saber qué era lo que vendría y qué era lo que tenía que hacer, lo que podía hacer.
-Creo que ya es hora, mi lord. -¿Sí? ¿Está seguro? Es la hora… ¿para qué? -Para terminar con esto. Para decirlo. Para que nazca de nuevo. -Para que “re…

Bisagra

Hacia la plenitud ha caminado la Diosa y de su mano he recorrido una mágica ruta.

Es tiempo de agradecer; porque es debido, porque es justo, porque es bueno. Es tiempo de afirmarse y reconocerse. De decir con todo el poder de la palabra.

Los que me han acompañado hasta aquí, entenderán lo que viene. Para los que recién me conocen, será otro círculo en las arenas de mi reino de aire; porque mi reino ya no viene. Mi reino está: colmando los pulmones, expandiéndose entre las multitudes, ascendiendo y bajando con cada sensación que nace y que muere. Esta en la palabra, la palabra que blande el derecho a ser de todos los seres en todas las cosas.

Gratitud infinita a la naturaleza, a la guía de todas sus luces y todas sus sombras. En ellas moriré y naceré de nuevo... más fuerte que nunca.

Con el afecto habitual. 
LHW

Luz

La luz que niega la oscuridad es sólo otra sombra contra la pared.

Tuyo

Siento tu mirada
que me acecha,
que se acerca,
a paso lento,
a fuego firme.

Presiento el verde de tus ojos
como el recuerdo confundido
de un sueño pesadilla.
Y en mi estómago resuena
el palpitar intermitente
entre la soledad y la dicha.

Vuelves.
Y cada vuelta
es una caricia a mi ego.
Te gusta.
Te gusto.

Sólo contigo no siento el apego.
Sólo contigo suelto
con la misma fuerza que aprieto.
Soy todo, completo, auténtico,
expansivo, histriónico, apocalíptico.
Soy lo que hiciste,
lo que me enseñaste,
lo que aprendiste.
Golem casi enamorado
al borde de la devoción.

Ven,
que entre los vapores de tu oscuridad
no siento frío.

Ven y baila para mí
que el viento que hacen tus caderas
son las cuerdas de una voz alada.
Baila,
que cada gesto se clava en el sueño
y anda por el inconsciente
aleteando, escarbando, destruyendo;
animando, provocando, iridisciendo;
comulgando, sofocando, magullando;
estrangulando, aullando, agitando;
vibrando, naciendo, acabando.

Baila para mí con tu corazón de diosa,
que…

Old fashioned collections. The blue side - La muñeca

La tierra se viste con su gris capellina de nubes,
cubriendo su cabello de sol
y sus fantásticos destellos
ante la tristeza de un adiós.

Una rosa marchita
en un jarrón quebrado
y sin agua.

Las cortinas de negro
acompañan la gala
de los sollozos que atestan
una lúgubre y cerrada habitación.

Una niña en su aposento.
Vestida de fiesta,
maquillada para resaltar su pureza.
Sus ojos ven
con párpados sellados.
Su boca canta
sin mover sus labios.

Tengo una muñeca vestida de azul,  con sus zapatitos y su canesú. 
Algunos logran escuchar
una canción de entendimiento opacado
ante la inocencia
de una vida corta.

¿El destino?
¿Un castigo divino?
¿El recelo de algún malvado?

La llevé a paseo y se me enfermó,  la metí en la cama con mucho dolor. 
Junto a la niña, la muñeca.
De vestido índigo y una mejilla roja
con el aroma al hierro
de una guadaña fría y ciega.
Si pudiera extenderlas,
las manos de trapo
acariciarían su rostro.

Un vientre llora desconsolado
y un regador de simiente
se acongoja,
al escuch…