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Ruego de brujo

Calma, viento de la llanura,
el rugido de la tristeza.
Vence el lacio de mi bandera.
No dejes que mi corazón
pare de latir.

Quítame la culpa
y levanta mi cabeza,
que mi único pecado
fue fracasar
antes del intento.

Sacude mis cadenas
cuando mis piernas
ya estén cansadas.
Para que mis oídos no se permitan
olvidar aquello de lo que soy preso
y el precio de mi libertad.

Tómame de los pelos
y has que despierten mis párpados
para buscar en el cielo.
Para que mis ojos puedan ver
cómo la luna oscurece su cantar.

Al grito de la Banshee,
mi alma renacerá
antes de morir.


Tejiendo

Yace un león 
debajo de la débil 
barba rojiza. 
Está ahí, tiene que estar. 
Esta durmiendo, pero 
¿se podrá despertar? 

Mi lord, 
la oscuridad se hace grande 
y la soledad es insondable. 
Vienen sus lanzas desde todas las direcciones, 
atacan en todos los sentidos. 
Ahí vienen de nuevo 
y no tengo la fuerza 
para alejarlos 
o hacerlos retroceder. 

Venga, mi lord, 
usted que es fuerte. 
Venga y despierte al león 
para que cubra con su aliento 
mi fragilidad. 

Y aunque juntos,
te puedo ver de frente:
pequeño, quebradizo y austero.
Con esa tristeza anclada
al final de las pupilas.
Con tanta sapiencia armada
y la ignorancia inaudita
de tu propio ser.

Ven,
que voy a contarte una historia,
que voy a recordarte una alabanza,
un ritmo primordial.

Quieres despertar a un león,
¿no ves que no eres uno?
Teje,
teje que eres una araña.
Negra y rojo escarlata.
Negra y granate.
Araña extraña,
araña extravagante.
Tejedora,
fina.
Patas largas,
con las puntas vestidas
del nacarado de la diadema
que cubre a la diosa ancia…

Caminar

Caminar,
aunque sea solo.
Aunque duela
verse alejar a la compañía.
Que se baje el que quiera
y el que quiera, que se sume.

Caminar para sentir el viento.
Animarse a parar
sin un motivo cierto.
Quedarse entre la gente,
aunque no se pueda decir nada.

Caminar para seguir escribiendo.
Caminar para seguir viviendo.

Momentum

Está linda la lluvia para fumarse un pucho contra la ventana, con las cortinas abiertas de para en par. Te juro que te veo.  Te veo haciendo el gesto,llevándote el cigarro a la boca, sosteniéndolo así, de esa forma rara; medio delicada, medio temblorosa, como si se fuera a romper.

No sé qué estás haciendo, porque ya no me contás; pero seguro un cigarro te vas a prender. Contra la ventana, lo dudo; salvo que haya sido pose y que sí fumes adentro.

Qué estarás haciendo? Qué incertidumbre fue esa siempre con vos! Pero ni ahí superaba la certeza de lo que hacías cuando estábamos juntos.

Si supieras las heridas que ya he curado... Quizá distintas, en diferentes lugares, pero igual de profundas (y dolorosas).

Donde había piel seca y huesos partidos, sembré alas que hoy remontan vuelo.

Le quité la sal a las lágrimas y las transformé en la lluvia que regó los retoños que hoy florecen en otros campos.

Si supieras, no tendrías tanto miedo. Sería al primero que llamarías. Tal vez no hoy, pero cu…

Despertar: Te soñé

Te soñé.
No soñé con vos
ni sobre vos.
Te soñé a vos.
Y fue un sueño maravilloso.

De esos que te engañan,
que te hacen creer que son de verdad.
Esos de los que no te querés despertar,
esos que hacen que te apures,
que no abras los ojos
y corras para volver a dormir,
para ver si podés
entrar otra vez.

Te soñé
y la perfección se confundía con tu cara.
Con tus gestos llenos de bostezos contenidos,
con tu boca gastada
y ese toque de ingenuidad en tu sonrisa.
Sonreís con los ojos,
pero seguro ya te lo dijeron.

Soñé la química perfecta,
una reacción espontánea,
sin catalizadores
ni vapores más extraños
que los de los cuerpos que se cruzan
en gemidos acompasados.

Te soñé
y lo recuerdo con melancolía,
porque fue un sueño hermoso.
Fuiste realmente un hermoso sueño.
Y en la cumbre de esa montaña de fantasía,
creí.

Me despojé y me rendí,
a que podía ser cierto.
Me arriesgué,
sin pensar mucho,
sin darme cuenta,
como todo lo que pasa en un sueño.

Creí que sería menos efímero
y más profundo,
que tr…

Ilusión

"Me gustaría que un día me escribas vos".

Sí?
A mí también me gustaría.

Me gustaría decirte
lo mucho que me gustás.
Contarte todo lo que me devolviste,
incluidas mis inseguridades.
Las que estaban despiertas
y todas las que oscurecían dormidas.

Me encantaría confesarte
que un halago tuyo
alcanza para que me sonría.
Que espero tu palabra,
cada día,
sólo para seguir creyendo
que algo más te intereso.

Me gustaría decirte
que ya te compuse varios poemas,
que un beso solo lo recordé mil veces
y que otras tantas te imaginé
yendo mucho más allá.

Te sorprendería
lo bien que hacemos el amor.
Me encantaría que fuese real,
tangible.
Me encantaría decirte.

Me gustaría un día escribirte yo
y que te quedes vos
con la cabeza dando vueltas.

Por qué escribís?
Por qué estás?
Por qué insistís?
Por qué te sigo el juego?
Por qué de vos no me molesta?
Por qué de vos es lo único que espero?

Por qué no cogimos y ya?
Por qué mierda se te ocurrió invitarme dormir
y nada más?
Decime en qué momento
pen…

Pasión: Mirame

Hoy tengo ganas
que me mires
con todas las luces altas.
Que te enamores de la palidez de mi piel,
pero que sigas,
que mires todo.

Las cicatrices,
el colgajo,
las estrías.

Me gustaría que me estudies,
que me investigues,
que descubras mi único antojo
sin que tenga que señalártelo.

Que ames mis lunares y mis pecas,
mi barba mal recortada,
el olor de la piel contra la cadena
y el calor de la piedra cerca del corazón,
enraizada bien en el centro.

Me encantaría que tu mirada
sea tan transparente como la mía,
tan desprejuiciada,
tan infinita.

No quiero que veas más allá,
no quiero que te fijes en el interior.
Quiero que me mires a mí,
que me mires todo.
Que me mires y no te espantes,
que me mires y no cambies la expresión.
Que me mires y las manos se te muevan solas.
Que me acaricies y no esquives la imperfección.

Te quiero acá,
mirame,
acá:
directo a los ojos.
Y quiero verlos brillar
con la misma intensidad
después que hicieron su recorrido.

Mirame a mí,
mirame y no me compares.
Mirame par…